La energía eólica proviene de enormes turbinas de viento, que convierten la energía cinética del viento en energía eléctrica
.
La mayoría de las turbinas tienen dos o tres aspas, que están diseñadas para girar cuando el viento las golpea desde un ángulo particular 
. Estas aspas giran para alimentar un generador que produce electricidad 
. Cuanto más grande es la turbina, más energía puede producir, lo que explica por qué se han hecho tan grandes en los últimos años 
:
¿Viento en el mar?
En general, el viento en el mar es más rápido y constante que en tierra 
. Por lo tanto, la construcción de turbinas eólicas en el mar (llamados parques eólicos marinos) puede generar más energía, de manera más constante 

, sin ocupar espacio en tierra.
Las turbinas eólicas marítimas de hoy en día solo pueden ser construidas cerca de la costa en plataformas continentales poco profundas
. Pero estas plataformas solo constituyen el 10%
del océano, lo que limita la construcción de parques eólicos. Además, los vientos en las plataformas continentales son más lentos y menos constantes que en alta mar
.
Para resolver esto, los ingenieros están trabajando en turbinas eólicas flotantes. Estas están simplemente ancladas al lecho marino usando grandes cables y podrían instalarse prácticamente a cualquier profundidad
.
Se están llevando a cabo varios ensayos de esta tecnología en todo el mundo. Por ejemplo, un parque eólico flotante ha estado proporcionando 30 MW de energía frente a la costa de Escocia desde 2017 
.
El gran, gran problema de la energía solar y eólica
Probablemente has pensado “¡pero el sol no siempre brilla y el viento no siempre sopla!”. Como el precio de la energía solar y eólica es ahora similar al de los combustibles fósiles
, esto es lo único que impide que se use en todas partes hoy en día.
Generar electricidad cuando hay sol o viento, y almacenarla para cuando queramos usarla, sería la solución más sencilla. ¿Será posible? ¡Próximo capítulo!
Capítulo siguiente